Usos y Actividades en el Espacio Público

Ribera Girona (Carrer Major, Altea)- Antoni Miró (Carrer del Portal Vell, Altea). Pinturas murales desaparecidas.

La apropiación del espacio público  como soporte publicitario y como medio de expresión para «artistas urbanos»es un tema espinoso
difícil de abordar. En este sentido resulta como siempre estimulante leer en el blog de José Fariña, el post «No puedes zapearlo, no puedes ignorarlo» (http://elblogdefarina.blogspot.com.es/2012/12/no-puedes-zapearlo-no-puedes-ignorarlo.html).



Es complicado, como dice Fariña, decidir hasta dónde regular estas actividades y sobretodo, quién tiene que decidirlo. Digo yo que la regulación absoluta llevaría a un exceso de pulcritud y como consecuencia, a la creación de paisajes urbanos artificialmente asépticos y la falta de ella, a la saturación de información y a la imposición de, seguro, caos visual. Ciudades como la Seahaven del «Show de Truman» formarían parte del primer tipo, mientras que la anarquía urbanística mejor escenificada en el cine la podemos encontrar en «Blade Runner». 
Difícil elección.

Bandit. Solar en casco urbano (Altea)

También apunta Fariña una idea muy interesante, la del «desapego respecto a lo público» que vendría como consecuencia de la no apropiación de lo público y añade entre paréntesis «y no me refiero ahora tan sólo al espacio público físico, sino a “lo público” en general incluyendo la política«. 


La cuestión es que el artículo de Fariña abre muchas vías y me sirve como excusa no ya para hablar únicamente de arte público, sino de actividades públicas en general. El paralelismo es obvio.

Se han venido aprobando en muchas ciudades ordenanzas reguladoras del uso del espacio urbano, que abarcan desde la venta ambulante, hasta las concentraciones públicas y actividades varias como los grafitis y la mendicidad, por citar tan sólo unas cuantas. Y la variedad de temas da que pensar. 

El espacio urbano es sobretodo el lugar donde se expresa el poder y por lo tanto, las actividades públicas relacionadas con él se legitiman mientras que determinadas expresiones y usos públicos realizados por otros sectores sociales alejados de los grupos dominantes (sean artísticos o no) son condenados o regulados estrictamente «para garantizar el uso y disfrute de todos», aunque muchas veces conlleven precisamente el no uso y disfrute de muchos. 

Porque es el poder quien se expresa legalmente en nuestras ciudades, en la regulación de actividades nunca se considerarán de igual modo las actividades y expresiones artísticas que lo representan que las que lo atacan, o incluso que aquellos usos que lo ponen en duda y lo cuestionan. Mientras el dominio de la regulación resida en los grupos dominantes ajenos a prácticas de democracia participativa, sus consecuencias podrán caer fácilmente en abuso de poder. Y a pesar de que el espacio social de la ciudad comparte a día de hoy su función renovadora y crítica con nuevos modos de empoderamiento urbano, no por compartirla, ha perdido su oportunidad.

Yo por mi parte encuentro invasivas muchas muestras de arte institucional en nuestras ciudades. Y no sólo eso, sino que entiendo como dice Blanca Fernández Quesada (*) citando a Marc Angé, que «…las ciudades necesitan de espacios con sentido; de espacios donde pueda leerse algo acerca de las identidades individuales y colectivas, de las relaciones entre unas y otras y de la historia que comparten..», y que «la ciudad es el lugar de lo social…que es por naturaleza un espacio de conflicto».

En España tenemos ejemplos recientes de políticas intervencionistas que intentan evitar concentraciones y asambleas relacionadas con el 15M. También son muchas la ciudades que se suman al movimiento «antigrafiti». Son actividades que es necesario controlar dentro de la lógica capitalista y calvinista. Y este control asusta, la verdad.

Y en mi ciudad, tenemos variedad de ejemplos de pinturas murales y grafitis, y otras intervenciones urbanas que considero de gran valor. Está por ver qué va a ser de todas estas manifestaciones en un futuro próximo. 

Gran dilema.

(*) Fernández Quesada, Blanca (2004) Nuevos lugares de intención : intervenciones artísticas en el espacio urbano como una de las salidas a los circuitos convencionales : Estados Unidos 1965-1995. Tesis PhD.

http://eprints.ucm.es/1754/









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